Mantenimiento bicicleta eléctrica

Mantenimiento de una bicicleta eléctrica: ¿Cómo hacerlo bien?

El mantenimiento de una bicicleta eléctrica se podría dividir en dos partes: el mantenimiento de la parte no eléctrica de la bici y el de la parte propiamente eléctrica. La parte no eléctrica se puede llevar a cabo en cualquier taller, mientras que el mantenimiento eléctrico muchas veces tiene que realizarlo un servicio técnico o taller autorizado por el fabricante.

A diferencia de las bicis deportivas, las bicicletas urbanas agradecen mucho un diseño que reduzca las necesidades de visitar el taller. Por eso, Carmela Bike es robusta, tiene componentes de calidad y cuenta con un diseño con pocos gadgets (ya que cuantas menos cosas tenga y más sencilla sea, menos problemas puede ocasionar).

A continuación te detallaremos varios criterios, asociados a componentes, que te ayudarán a mantener tu bicicleta eléctrica y evitar imprevistos. Además, podrás ver cómo las características de Carmela la convierten en una bici «maintenance friendly”.

Mantenimiento de las correas dentadas o las cadenas

Una de las partes de la bicicleta eléctrica que requiere un cuidado más especial es la correa o la cadena. La Carmela tiene una correa dentada de goma, ya que dura mucho más tiempo que una cadena (unos 10.000km respecto a 2.000km) y prácticamente no necesita mantenimiento.

Se puede lavar con agua y jabón para quitar los restos de suciedad y contaminación de la calle, aunque son mucho más limpias que las cadenas. Además, no tienen grasa, de manera que tu ropa está a salvo de mancharse.

Mantenimiento del cambio interno

El cambio interno, a diferencia de los piñones externos, tiene todo el sistema de cambio de marchas encapsulado dentro del buje de la rueda. Gracias a eso, no es necesario lubricarlo, está a salvo del agua y el polvo, no se desajusta y no tiene mecanismos expuestos a recibir golpes.

Así pues, del cambio interno de Carmela Bike no debes preocuparte.

Cambio interno

Mantenimiento de los frenos hidráulicos

Los frenos hidráulicos también necesitan muy poco mantenimiento, ya que son auto ajustables y son independientes del desgaste de las pastillas, ya que no actúan sobre el disco de freno, a diferencia de lo que pasa con los frenos mecánicos. Solo es necesario cambiar las pastillas de freno cuando se gasten, algo sencillo y barato.

Mantenimiento del cuadro de aluminio

La gran ventaja de tener un cuadro de aluminio como el de Carmela es su resistencia a la corrosión, ya que no hace falta repintarlo o quitar el óxido con ácido como hay que hacerlo con los cuadros de acero.

Además, es resistente a los golpes, a diferencia de materiales compuestos que se pueden dañar fácilmente al recibir golpes, algo habitual en bicis urbanas.

Mantenimiento del motor

El motor es una de las partes de la bici eléctrica que necesita ser lo más sencillo posible. En Carmela hemos fabricado un motor muy sencillo, de manera que cualquier taller lo puede desmontar para cambiar determinadas piezas. Es una de las mayores diferencias en comparación con los motores centrales de muchas bicicletas.

De esta manera, puedes acudir al taller más cercano de tu casa y no tienes que ir a buscar un taller determinado que pueda estar lejos de tu casa.

Batería bicicleta eléctrica

Mantenimiento de la electrónica

El resto de componentes eléctricos, además de tener un diseño atractivo, es necesario que sean resistentes al agua y a los golpes.

Además, recuerda que en una bicicleta eléctrica “menos es más”. ¿De qué te sirve tener un cuentakilómetros o velocímetro que mida la distancia de casa al trabajo cuando lo haces 100 veces al año? Solo añade más probabilidades de sufrir averías. Cuanto más sencilla sea una bicicleta, más fiable y «maintenance friendly” será.

Si quieres más información sobre Carmela Bike, haz clic aquí. Con un mantenimiento mínimo olvídate de talleres y céntrate solo en disfrutar de la libertad que te da la bici.