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Destinos turísticos bicicleta eléctrica

Vacaciones en bicicleta urbana: 5 destinos ideales

En muchas ocasiones, la bicicleta se suele llevar de vacaciones para hacer excursiones por la montaña o rutas de carretera increíbles, con paisajes de ensueño o incluso retos que ponen a prueba tu forma física. En esta ocasión queremos hablarte de destinos urbanos para hacer turismo con tu bicicleta, una forma de descubrir los puntos más emblemáticos de cada ciudad de forma divertida y ágil.

Llevar la bicicleta contigo en tus vacaciones puede ser una opción muy interesante, dependiendo de si tu destino es “bike-friendly” y de cuáles sean tus intenciones. Por ejemplo, si quieres visitar las ciudades más importantes de Vietnam en bicicleta, quizás es mejor que te quites esa idea de la cabeza, ya que es el país con más motos del mundo por habitante y las calles son un caos en el que no se respeta ninguna señal de tráfico. 

Sin embargo, hay otros destinos que se encuentran en el polo opuesto y tienen muy en cuenta la circulación de las bicicletas. A continuación te compartimos algunas de las ciudades más recomendables para visitar en bicicleta para que te inspires de cara a tus próximas vacaciones.

Barcelona en bicicleta

La consultora en urbanismo y movilidad Copenhagenize Bicycle Culture by Design publica cada año una clasificación que enumera las mejores 20 ciudades alrededor del mundo para ir en bicicleta. La primera ciudad española que aparece en el ranking es Barcelona y hay muchos motivos que avalan esa decisión.

Por un lado, cada vez hay más carriles bicis y se están implementando de nuevos constantemente, de manera que se puede ir de un sitio a otro de forma segura y, en la mayoría de los casos, sin juntarte con los coches. 

Por otro lado, el buen tiempo que caracteriza a Barcelona durante todo el año y sus distancias relativamente cercanas hacen que sea un sitio perfecto para viajar en bici. El paseo marítimo es perfecto para un buen paseo notando la brisa del mar y, a tan solo 15-20 minutos en línea recta te puedes plantar en un monumento tan emblemático como la Sagrada Familia.

Copenhague en bicicleta

Es para muchos la capital mundial de la bicicleta, además de una ciudad llena de rincones y secretos por descubrir. La bicicleta es la forma más rápida de moverse por las calles de Copenhague, ya que los propios habitantes están convencidos de que la bici y el transporte público son mejores que el automóvil, incluso en los fríos inviernos.

La famosa estatua de la Sirenita, el palacio Real Roseborg Slot, la Iglesia de Marmorkirken… a todos los puntos se puede llegar sobre las dos ruedas. Además, desde Copenhague se pueden hacer pequeñas excursiones de un día en bicicleta a ciudades como Roskilde (30 kilómetros), Hillerød (40 kilómetros) o Helsingør (50 kilómetros), así como recorridos más cortos por la costa hasta Ishøj (en el sur) o ya en el interior, por la zona de los lagos cercanos a Lyngby o Farum. Para estas excursiones lo mejor será ir en bicicleta eléctrica.

Amsterdam en bicicleta

Junto con Copenhague, pensar en ciudades para ir en bici nos lleva a imaginar el paisaje plano e idílico de Amsterdam. Es imposible separar a los holandeses de sus bicis, muchas de ellas con un estilo vintage muy característico. No es un medio de transporte, sino un estilo de vida. Por toda Holanda hay carriles bici y otras instalaciones para ciclistas. El mejor modo de desplazarse a lo largo de los canales y las calles más transitadas es utilizar la bicicleta, sobre todo en la capital.

Sin ir más lejos, en la Estación Central se encuentra uno de los aparcamientos de bicis más grandes del mundo, con capacidad para 7.000 bicicletas. En una sola mañana puedes recorrer en bicicleta los canales y cruzar los numerosos puentes, darte un paseo por el Vondelpark y llegar hasta el Museo van Gogh y el mercado Albert Cuyp

Burdeos en bicicleta

La bicicleta también se convierte en la compañera ideal para admirar tranquilamente las maravillas de Burdeos, con más de 1.182 km de carriles para ciclistas. Puedes hacer paseos por ambos lados del río Garona, visitar el Palacio Gallien, la Place des Grands Hommes, y la Plaza Pey Berland en una hora y sin sudar.

También puedes combinar el patrimonio y la naturaleza yendo por un famoso carril bici que se llama Roger Lapébie, construido en una antigua línea de ferrocarril. Se aleja de Burdeos hacia Créon o La Sauve, cuya magnífica Abadía de la Sauve-Majeur merece un desvío. También es interesante descubrir los parques de las afueras de Burdeos, como el Ermitage en Lormont, Majolan en Blanquefort y la reserva ecológica des Barails en el norte de la ciudad.

Tokio en bicicleta

Para la última de nuestras recomendaciones salimos de Europa hacia Tokio. Los japoneses usan muchísimo las bicicletas para desplazarse y todas las calles están muy adaptadas. Entre la carretera y la acera no suele haber escalones y los peatones siempre respetan a los ciclistas.

Es una ciudad sin apenas cuestas y moverte en bicicleta te hará entender mucho mejor la verdadera dimensión de esta mega ciudad. Puedes hacer rutas por la zona central de ginza, la estación de Tokio y Palacio imperial o incluso por barrios como Ryogoku (famoso por su afición al sumo) o Tsukushi (con uno de los mayores mercados de pescado de Tokio).

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